Gari Kasparov: “Hemos sido advertidos de que nuestras vidas corrían peligro, pero no me detendré ni me esconderé”
Gari Kasparov confirma que servicios de seguridad le advirtieron sobre peligro para su vida, pero continúa su lucha contra Putin.
Gari Kasparov, ex campeón mundial de ajedrez y activista político, ha confirmado que servicios de seguridad de Lituania y Estados Unidos le advirtieron de que su vida corría peligro durante una visita reciente. El ex jugador, que ahora se dedica a la política y a la defensa de los derechos humanos, ha reiterado que no se detendrá ni se esconderá, a pesar de la amenaza. Kasparov, que se encuentra en Estrasburgo, está ejerciendo presión a través del Tribunal Europeo de Derechos Humanos para crear mecanismos legales que permitan liberar los fondos rusos congelados, especialmente en Bélgica.
La amenaza y la lucha continua
Kasparov ha explicado que, aunque no le han dicho explícitamente que su nombre apareciera en una acusación contra una red vinculada a la inteligencia rusa, sí le han alertado sobre el peligro que corre su vida. La información, publicada en el boletín informativo The Next Move, confirma lo que ya había sido difundido por otros medios sobre planes de una red rusa para asesinar a opositores exiliados. El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado una acusación formal contra esta red, que estaría planeando ataques fuera de Rusia contra destacados opositores a Vladimir Putin.
Un camino de resistencia
Kasparov, que abandonó Rusia en 2013 debido a la presión constante por sus posiciones opositoras, ha sido incluido en la lista de “terroristas y extremistas” del gobierno ruso en 2024. A pesar de esto, continúa su labor, incluso tras ser puesto en “búsqueda internacional”. “Mi familia y yo no estaremos realmente a salvo mientras Putin siga en el poder en Rusia”, ha afirmado, reflejando una determinación que ha caracterizado su trayectoria desde que se retiró del ajedrez para dedicarse a la política. El ex campeón mundial ha sido preguntado repetidamente si teme por su seguridad, especialmente tras el asesinato de su amigo y opositor Boris Nemtsov en 2015. Ahora, tras recibir la advertencia de Estados Unidos, ha respondido: “No me detendré ni me esconderé, aunque creyera que pudiera hacerlo. Creo que la mejor defensa es un buen ataque.”
Un testimonio de resistencia
La situación de Kasparov refleja la complejidad de la lucha contra el régimen ruso, donde la amenaza a la vida de opositores es una realidad constante. Su presencia en Estrasburgo no solo es un acto de resistencia, sino también una forma de ejercer presión internacional para que se respeten los derechos humanos y se aborden las violaciones cometidas por el gobierno ruso. Su testimonio, aunque personal, representa una voz importante en la lucha por la justicia y la libertad en Rusia.
